MARTXA, MARTXA CON NUESTRA FANFARRE!! (QUE USTEDES LO PASEN BIEN) )

23/3/10

CRÍTICAS DEL MES DE MARZO: NARCO, THE DOS EN BLUES BAND & CHALLENGE, SEXTY SEXERS, L2, O´FUNK´ILLO Y MEDINA AZAHARA


Pura crema

Concierto de Narco

Fecha: sábado, 20 de marzo.
Lugar: sala Movie, Aizoáin.
Intérpretes: Narco, formación integrada por Vikingo M.D., Distorsión Morales, Diablero Díaz, Amnésico, Manipulador y Abogado del Diablo. Como teloneros se contó con Karne de Kañón.
Incidencias: concierto de presentación de Alita de mosca, nuevo CD de Narco. Hora y media de duración. Buenísima asistencia, público encendido y entregado.

Impenitentes cronistas del lado más oscuro de Sevilla, de la cara B de su ciudad y sus circunstancias desde que pusieran en circulación su primera partida de música estupefaciente, Narco, tras regresar a los escenarios en 2008, ajusta en el presente año cuentas con la sociedad con la publicación de Alita de mosca, su nuevo alijo de material sonoro, saldando así de paso también cuentas con su legión de seguidores: algo que, en otro orden de cosas, hicieron el sábado 21 con sus incondicionales de Nafarroa mediante el presente concierto, de presentación de dicho CD.
La velada arrancó con la agresividad a ritmo de hip hop de Karne de Kañón, trío que acertó a caldear la noche de cara a lo que se avecinaba: lo que todos, expectación a raudales, habían ido a ver, un gentío que, con la Movie transformada en una auténtica narco-sala, llevó en volandas a los cabezas de cartel, jaleando a los músicos todo el tiempo: haciéndolo ya cantando, ya botando… independientemente de qué canciones sonaran, nuevas o legendarias.
La actuación, brutal y demoledora –se mire como se mire- se centró en los temas del gran Alita de mosca, iniciándose, tras reproducción de la caústica intro del álbum, con el atronador trío de ases conformado por Soy el narco (qué declaración de intenciones, tanto desde el prisma textual como desde el musical), Sotánico y el definitivo Son ellos, el Ustelkaria de los sevillanos: los seguidores de Negu Gorriak ya saben de qué estamos hablando. Con rabia, con auténtica rabia renovada –más que con ganas renovadas que se dice-, de manos principalmente del increíble magnetismo del vozarrón de Vikingo, pronto encontraron su sitio en el cargador clásicos como Cree en Dios, A tomar por culo el mundo o Vizco, con la banda, sin esconderse nunca, detonándolas de manera frontal, sin tregua ni concesión alguna, y los presentes, alborozados, haciendo suyo el malencarado chaparrón de Narco sin dejar de saltar. Sin darse tregua tampoco a una con los hits que ya nuevos, ya no, seguían sucediéndose: DJ Muerto, Tu Dios de madera (con el público reproduciendo con su voz incluso los riffs de guitarra), Dame veneno (qué grande, una de las nuevas llamadas a triunfar en los directos) o el mítico Kolikotrón, cantada íntegramente por el entregado público y con la que se fueron… en falso: y es que, a la vista de las fechas, con la Semana Santa a tiro de piedra, no podía faltar La hermandad de los Muertos, nuevo tema que, otra de la cumbres de Alita de mosca, abrió unos bises rematados por Ambiente cadáver y, como siempre, por el referencial Puta Policía, cantadas ambas por el gentío a voz en grito.
Teníamos ganas de ver a Narco, de sentir el impactante directo de los de la Macarena; de los de dicho barrio de la capital hispalense, enclave que, pese a compartir denominación con la así denominada virgen o con la famosísima canción de Los del Río, sólo sale en los medios para mal. Narco, grupo que, entidad y sonoridad propias, a degüello y a por todas, ha vuelto con argumentos, no para vivir de rentas. Con cosas que decir, más allá de las dichas entre 1997 y 2003. Con cosas interesantes que decir… y transmitiendo credibilidad con su discurso, asunto nada baladí. Y así lo entendieron los presentes, un público que se citó en buenísimo número en la remozada sala de Aizoáin para disfrutar de la presente alita de mosca musicada, tras haberla catado en sus casas: fuera de toda duda, pura crema la misma.


Máster en maestría

Concierto de Challenge

Fecha: jueves, 18 de marzo.
Lugar: sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Challenge, trío formado por T.M. Stevens, al bajo y a las voces, Kat Dyson, a las guitarras y a las voces, y Cindy Blackman, a la batería. Como teloneros, abrieron noche The Dos en Blues Band.
Incidencias: actuación de hora y cuarto de duración, bises aparte. Asistencia discreta; público atento, cómplice y participativo.

El experimental y a la vez experimentado power trío integrado por la guitarrista de Prince, la baterista de Lenny Kraviyz y el bajista de artistas como James Brown o Steve Vai pasó por Tótem… como si de un ciclón se tratase: de uno que, bajo el nombre de Challenge, se manifestó como un verdadero huracán de powerfunk.
En medio de un ambiente desangelado -en un principio, el público no comenzó a llegar hasta pasadas las 22.30 horas, terminando de hacerlo después de las 23.00-, la fiesta de guardar del viernes, en rojo en los calendarios, comenzó a ser santificada por De Dos en Blues Band: formación que, privilegiada por contar con un vocalista como Miguel (al igual que éste –asimismo- por estar respaldado por semejante plantel de músicos), no desmereció para nada en una jornada como la de dicho jueves, marcada por la maestría de los cabezas de cartel. Los De Dos en Blues, puro master en maestría en lo suyo -igualmente-, dejaron el listón a la altura con sus temas, unas canciones con las que, a caballo siempre entre el rhythm´ blues -teñido de rock & roll-, el funk-soul y el slow blues (algunas versiones de Jonnhy Taylor incluidas), hicieron lo que acostumbran en sus conciertos: volver a reverdecer laureles, algo realmente meritorio estando de por medio un estilo como el blues, en el que o se es o no se es; sí, no sirviendo subterfugio alguno para esconderse, mucho menos en nombre de presuntas “nuevas tendencias”, en caso de no dar la talla. Así las cosas, habida cuenta de cómo sonaron, podemos afirmar que parte de la noche fue de ellos, si no en lo referido a capacidad de convocatoria (¿por qué a los grupos locales, independientemente de su nivel, sólo se les apoya dignamente si es gratuito su concierto?), sí en lo relativo a mostrar galones. A reivindicarse como uno de los más firmes valores de la escena; y no diremos que “al alza” porque no sabemos si es posible crecer más. Y a continuación, ante una sala perfectamente caldeada, con el listón a la altura de los verdaderos protagonistas de la velada, tras los pertinentes chequeos de última hora del equipo (si hay cosas en los conciertos que nunca cambian he aquí una, cuando hay guiris de por medio), Challenge a darlo todo. A sonar y sonar recreándose o a recrearse sonando y sonando -si se prefiere-, lo que en medio de un gran derroche de maneras y fuerza hicieron, básicamente: no en vano estamos hablando de un proyecto que intuimos como su particular válvula de escape, a la vista de las bandas en las que normalmente actúan sus integrantes y de la música que hicieron en Tótem. Así pues, sonar y recrearse, he aquí qué buscó el trío y en qué se tradujo su show: un concierto que, entre constantes demostraciones de virtuosismo, fue de menos a más, traduciéndose en un hecho musical de grave sonoridad; mostrándose ciertamente crudo (erigido sobre gruesas líneas de bajo, muy a lo Red Hot Chilly Peppers en ocasiones), muy stoner casi siempre, y buscando en todo momento el espectáculo, recurriendo el bajista incluso a tocar con bajos con lucecitas para ello.
Doctorados en funky, metal, funk & metal, blues y rhythm´ blues, he aquí cómo se mostraron los dos grupos implicados en el presente concierto: De Dos en Blues Band, en esta nueva oportunidad de reivindicarse (totalmente a la altura, nos negamos a dejar de hablar de ellos a la vista del nivel que esgrimieron) y Challenge… en éste su, dicho con todos los respetos, creativo y recreativo pasatiempos musical más allá de obligaciones.

Los puntos sobre las íes

Concierto de Sexty Sexers

Fecha: viernes, 12 de marzo.
Lugar: Infernu Taberna, Iruñea.
Intérpretes: Sexty Sexers, grupo integrado por Mikel, a las voces, Joseba y Julen, a las guitarras eléctricas, Xiker, al bajo, e Iñaki, a la batería. Posteriormente actuaron Akatu.
Incidencias: concierto de presentación de Hero Mantra, tercer CD de Sexty Sexers. Hora y media de duración. Muy buena asistencia.

La fuerza, la demoledora fiereza del rock & roll se manifestó en el referencial Infernu de manos de los más que recomendables Sexty Sexers: la banda que llegó del norte. Del país del Bidasoa –concretamente-, de enorme tradición musical. De Bera, epicentro de la caldera, no en vano estamos hablando de la patria chica de músicos tan reconocidos como el multidisciplinar Joseba Irazoki (productor de Hero Mantra, el último CD de Sexty Sexers) o el bajista Mikel -de idéntico apellido-, habitual en bandas de artistas como Ana Torroja o Miguel Bosé. Y los Sexty, digámoslo ya, vaya que si engancharon a los presentes, sacando a muchos de sí –poco menos-, saliendo casi a hombros (de hecho Mikel Larratxe y Joseba Baleztena, pura personificación del rock & roll ambos, fueron paseados así por el local en el fragor de dos canciones) y, en definitiva, poniendo una pica en Iruñea con su concierto: con una actuación con la que, además, vinieron a poner los puntos sobre las íes -desde el prisma de hacer ver cómo ha de tocarse el rock & roll- marcando bíceps… y diferencias, más que tendencias: algo, esto último, tan al uso en este siglo, tan prolijo en presunta creación de las mismas.
Abriendo noche para los recientemente saqueados Akatu (ejerciendo de teloneros –si se quiere-, pero de auténtico lujo), los de Bera abrieron fuego con Behor Begiak so, contundente tema que, a manera de toma de contacto, progresivo e intenso por igual, accionó la espoleta para lo que se avecinaba: para la deflagración de rock and roll y vatios que estaba por llegar. Para la sucesión de explosiones en cadena que, al filo de lo imposible a tenor de la contundencia demostrada, convirtieron el Infernu en una especie de microcosmos en el que durante 90 minutos sólo fue posible respirar un tipo de aires, rockeros, claro está: cosa del rock & roll energy facturado, teñido de hard (Tetsuo edo Melquiades, por ejemplo) y rico en vetas de folk americano, como lo dio a entender el tema Kaktus Rock. Del huracán de autenticidad y killer rock (Ziklon birika, Hi otso serían ahora los ejemplos) con todas las letras desplegado, en estos tiempos en los que tanto se tiende a usar el nombre del rock en vano, difuminado el mismo en el pop-rock o, la última moda, en el pop-punk.
Con el bajista, más que presente siempre, encargándose junto con el baterista de la elaboración de la argamasa rítmica y del encofrado llamado a sostener el huracán musical, con el primero trazando con seguridad los raíles para que se lucieran los guitarristas y, a un tiempo, incansable, tirando también de la locomotora y participando del acabado final de las canciones, la actuación se centró en la puesta de largo de los temas de Hero Mantra, dando lugar a un concierto agreste, brutal. Pergeñado sin florituras, más allá de las exigidas para llevar a buen puerto las interpretaciones; sin aditamentos posibles o imposibles ni más predicamentos: y así lo entendió el joven público que se dio cita en el Infernu, actual base de operaciones y de rodaje no ya de la cantera rockera de Nafarroa sino de la del Estado incluso, a tenor de cómo está programando el local; ¿que cómo lo entendieron? Entrando rápidamente en materia… ante la imposibilidad de no hacerlo, estando allí. Participando hasta quedar plenamente saciados de un hecho musical que nunca abandonó la senda del rock & roll más genuino, ese que, sin abonos ni fertilizantes, contra pronóstico, aun crece entre la maleza, haciendo grande al género. Hasta acabar albergando dos sensaciones… encontradas para bien -dicho viernes-, de sordera y satisfacción: producto las mismas de haber visto algo grande, Sexty Sexers. Una vez más, de altísimo octanaje.

En la línea

Concierto de L2

Fecha:
viernes, 5 de marzo.
Lugar: Bar Subsuelo, Iruñea.
Intérpretes:
L2, banda integrada por Emilio, a la voz y al bajo, Patxi, a la guitarra, y Javier, a la batería, reforzada para la ocasión por Koki, al saxo y al clarinete, Jon de Luis, a las guitarras, y por dos coristas.
Incidencias: concierto de presentación de Dirección Sur, 2º trabajo de la banda. 1 hora de duración, 2 bises aparte. Buena entrada, público que vibró con la actuación.

Un año largo –y unos cuántos conciertos después- de que celebraran en Onki Xin el 25º aniversario de su fundación, los antiguos Línea 2, actualmente denominados L2, volvieron a subirse a un escenario, y lo hicieron con nuevo motivo de celebración: la puesta de largo de su 2º trabajo discográfico, Dirección Sur; un disco que, al igual que el legendario trío de Etxabakoitz en ésta, su segunda juventud, demostró estar, seguir en la línea marcada por Consérvese el billete, el anterior.
Perfectamente liderados por Emilio, quien, luciendo una significativa gorra de ferroviario, sacó a relucir desde ya al maquinista del tren de canciones que demostró ser, el viaje en el tiempo que fue el concierto (a juzgar principalmente por el perfil de buena parte de quienes se dieron cita más que por las composiciones, recordemos que el trío está presentando CD), el recorrido de la línea del rock & roll de Iruñea por excelencia partió de cocheras bajo lo sones de Ese tren, pegadizo tena que debería alcanzar ciertas cotas de popularidad al que siguió Anuncios económicos, del EP –o mini CD que se diría en estos tiempos- debut de la banda. Encontrando paradas en ambos trabajos, la noche prosiguió dirección rock con Por lo que a mí respecta, tema en el que el proceder del seminal trío fue reforzado por saxo y coros, otra de las tónicas del concierto: de una actuación en la que nada se dejó al azar, contándose para ello con los vientos de Koki (el saxo demostró ir como anillo al dedo en cuantas canciones participó), las voces de una pareja de coristas (cómo reforzaron ambas la de Emilio, poseedor de uno de los timbres más privilegiados de la escena) o, en su recta final, con la guitarra de Jon, compañero de Emilio, recordémoslo, en la Onki Xin Band. ¿Otras paradas a destacar? En un TBO –del EP publicado en 1989- o, del álbum que se presentaba, Nondik nora, Indiferente o El fontanero y la sirena, potencial hit con sirena en el papel de protagonista en lugar de las habituales princesas de los 80. Bueno, éstas sin dejarnos en el tintero las últimas canciones en sonar, las referenciales Consérvese el billete y El telediario -de su ópera prima-, temas que, como era de esperar, llevaron a los presentes a pedir más con insistencia: a un público integrado principalmente por compañeros de quinta y, en algunos casos, de viaje de la banda, de viaje musical –queremos decir-, como los que compartieron con Emilio en los 90 noches de vino y rosas en el seno de Los Dinosaurios, estando como estuvieron casi todos por allí.
Vencedores de la 3ª Muestra Pop Rock, germen de los actuales Encuentros, en 1988, (razón por la que no nos termina de encajar que en 2009 se celebrara el 25º aniversario del concurso, siendo los primeros ganadores de la pionera Muestra, en 1986, Minoría Agraria, y ahí están las hemerotecas para demostrarlo), L2 demostró una vez más seguir ahí, en la línea. Arte, gusto y oficio para dar y tomar, mantenerse en su sobresaliente línea; continuar concibiendo el rock tal y como acertaron a hacerlo en los 80, contribuyendo a seguir haciendo bueno el viejo slogan de que los viejos rockeros nunca mueren… y más verdades, como la que dice que el trío es el formato básico para hacer rock; para hacer rock & roll y, como los buenos vinos, mejorando con los años: sí, quedando claro también como quedó que por L2, al igual que por todos (cosa de seguir vivos, no más), ha pasado el tiempo… pero para bien, en su caso. Así pues, aquí están otra vez, preparados para lo que sea, como cantaron los Barricada tras su regreso en 2000. Bien la vieja guardia, bien.

Apóstoles del funk embrutessío

Concierto de O´ funk´ illo

Fecha: viernes, 26 de febrero.
Lugar: Sala Totem, Atarrabia.
Intérpretes: O´funk´illo en directo es una formación integrada por Andreas Lutz a la voz, Pepe Bao al bajo, Javi Marciano a las guitarras, Moi, a los teclados, Athanai Castro y Susana Funkwoman a los coros, Yanina al saxo y a los coros, y Chacho, a la batería.
Incidencias: concierto enmarcado en la gira conmemorativa del décimo aniversario de la salida del primer CD de la banda. 2 horas de duración, bises incluidos. Cerca de 2/3 de entrada, público muy participativo.

Procedentes del planeta Aceituna, O´funk´illo, el personalísimo vendaval de funky andaluz embrutessío auspiciado por Javi Marciano, Andreas Lutz y Pepe Bao, se dejó sentir el pasado viernes en Iruñerria, traduciéndose su paso, como no podía de de otro modo, en un espectacular concierto. Frente a un público tan expectante como curioso ante el reagrupamiento y sorprendente regreso del trío a los escenarios, perfectamente respaldado dicho tridente por unos músicos realmente a la altura, su embrutessía y demoledora concepción musical se materializó con forma de canción con Riñones al Jerez –para abrir boca-, tema al que siguió Groove: incluidos ambos en un disco más que presente en el concierto, el primero. Con los de dicho trabajo y los de En el Planeta Aceituna, el segundo, copando el listado (apenas hubo canciones del tercero, Mary Jane –en el ecuador del pase- y Rulando, en la recta final), a continuación sonaron Arte un wak o Dinero en los bolsillos –de dicho segundo disco-, poniendo los mismos de manifiesto desde ya que Javi, Andreas y Pepe, además de grandes músicos, son puro espectáculo en directo: principalmente Pepe Bao, quien, en temas como A shuparla o Esso cuenno (antes de vaciarse de forma definitiva en los bises, dando rienda suelta al virtuoso que lleva dentro) volvió a demostrar el porqué de que para muchos sea uno de los mejores bajistas del Estado; ¿más interpretaciones a destacar? Las de Fiesta siesta (toda una declaración de principios e intenciones, con momentos de lucimiento para Javi Marciano), Cara escombro (con el cubano Athanai a la voz principal, rapeando a ritmo de funk por las lindes del dancehall) o Nos vamos pa´l keli, con Marciano haciendo de las suyas con la eléctrica nuevamente, jugando, de manera ultra rítmica, incluso con los efectos sonoros conseguidos haciendo sonar un jack de su guitarra en su cabeza. Finalmente, los bises depararon seis explosivas interpretaciones, sobresaliendo entre ellas En el Planeta Aceituna, En el campito o Todo para la pacha mama (con Pepe Bao, en constante increscendo, lanzado a tumba abierta por las sendas del funk-core, voraz y realmente insaciable como el animal de escenario que es) y dos versiones, una, del legendario Patapalo y, finalmente, como inmejorable broche final, la del no menos histórico y referencial Killing in the name, de Rage Against the Machine.
Apóstoles del funk embrutessío por excelencia, O´funk´illo regresaron a Nafarroa cinco años después de su última visita, proclamando y expandiendo su buena nueva desde el escenario de Tótem; haciéndolo a lo grande en la antesala de la ciclogénesis anunciada para el día siguiente: materializándose dicho regreso en una ¿tormenta? En un huracán de ritmos musicalmente perfecto: normal –por otra parte-, teniendo la banda el set list que tienen para ello, repleto de grandes éxitos. Y es que, tal y como se dice, la energía, como la materia, ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, haciéndolo en explosiva combinación de música y fiesta dicha noche. Y así lo sintieron los presentes, un público que demostró conocer todas y cada una de las canciones, cantando y disfrutando con ganas de las mismas: de una banda a la que, en otro orden de cosas, seguro que muchos de los que se dieron cita pensaron que no volverían a ver más. Y ahora, una vez aparcadas las diferencias entre los cabezas pensantes del grupo, con éste en la carretera nuevamente, a componer nuevos temas: fuera de toda duda, tras esta exitosa vuelta, la gran reválida a superar.

Leyenda con denominación de origen

Concierto de Medina Azahara

Fecha: sábado, 27 de febrero.
Lugar: Sala Tótem, Atarrabia.
Intérpretes: Medina Azahara, formación integrada por Manuel Martínez, a la voz, Paco Ventura, a las guitarras, Manuel Ibáñez, a los teclados, Alberto, al bajo, Manuel Escudero, a los coros, y Manuel Reyes, a la batería.
Incidencias: concierto de presentación de Origen y leyenda, nuevo disco de la banda. 2 horas de duración, bises incluidos. 1/3 de entrada, público de media de edad alta receptivo y participativo.

Legendario y, a un tiempo, vigente baluarte de lo que a finales de los 70 se denominó rock andaluz, Medina Azahara, la histórica formación capitaneada por el no menos histórico Manuel Martínez, regresó de nuevo a Tótem, haciéndolo en esta ocasión con nuevo disco bajo el brazo, Origen y Leyenda: el vigésimo noveno de su carrera si, además de los oficiales, contamos grabaciones en directo, recopilatorios, reediciones especiales en distintos formatos u otros trabajos, como los conmemorativos de sus diferentes, y ya, abundantes aniversarios.
Al igual que el de cualquier banda de dilatada trayectoria (los Medina llevan más de 30 años en la carretera), su repertorio también necesita oxigenarse, tomar aires nuevos cada cierto tiempo; algo que, desde el año pasado por última vez, viene haciendo cada noche gracias a las canciones de dicho nuevo disco y que, el pasado sábado, de la mano de temas como Origen y leyenda –precisamente, con guiño al Necesito respirar incluido-, Aquí me tienes hoy, Me culpas de todo o Te estoy amando locamente (versión del tema de Las Grecas de idéntico título, pionero en fusionar el rock con el flamenco) también hizo en Iruñea. Algo, respirar, que, en otro orden de cosas, demostró hacer el repertorio escogido dicho sábado con total naturalidad: cosa de la incorporación de unas canciones como las citadas, con las diferentes marcas de la casa (el timbre del veterano vocalista, la maestría a las guitarras del gran Paco Ventura o la solvencia a sus respectivos instrumentos de teclista y baterista) más que presentes en todas ellas. Ah, y sin olvidarnos de Al padre santo de Roma, vieja composición recuperada en esta grabación.
El paseo por la discografía del grupo arrancó con A toda esa gente, himno al que pronto sucedieron Favorita de un sultán o Palabras de libertad. De sabor inconfundiblemente ochentero (con los asistentes ya dando palmas, ya haciendo coros, siguiendo en todo momento las directrices de un más que comunicativo Manolo Martínez), la actuación encontró pronto paradas en más clásicos, como el seminal Abre la puerta, de Triana; con el vocalista de inconfundible look jaleando en todo momento al respetable y pilotando la banda a la perfección, acto seguido, entre las nuevas ya apuntadas, encontraron su espacio más composiciones de agradable recuerdo, como Hijos del amor y de la guerra, Paseando por la mezquita (con Ventura haciendo sonar su guitarra sobre su nuca), Velocidad o, cómo no, Necesito respirar, himno que, toda vez que todo tiene su fin, con Kutxi Romero y el respetable a las voces, comenzó a marcar dicha senda: el comienzo del final, lo que llegó con Todo tiene su fin y un eufórico guiño musicado al Himno de la alegría que popularizara Miguel Ríos tres décadas atrás, ofrecidos ambos con la aquiescencia de los presentes; de un público que, si bien, se dio cita en un número… aceptable (a bandas como ésta, en el actual contexto musical, les pasa lo que a los viejos artesanos, que cada vez les resulta más difícil asegurarse el relevo generacional), se mostró totalmente por la labor. Por la de llevar en volandas a una formación que, al igual que otras de su quinta, demostró haber degustado en sus años mozos el elixir de la eterna juventud. Seguir siendo pura leyenda… y presente, a un tiempo. Rabiosa, vitamínica actualidad. Con genuina denominación de origen, claro está.

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